Alberto Fernández contra el "mal de ojo": la historia de la pulsera roja que aún porta

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suele mostrar excesos estéticos en su vestimenta o estilo. Más allá de la elección de la corbata para los actos de Gobierno, sus trajes llevan la firma del clasicismo sin extravagancias. Su reloj, sin embargo, tiene una compañera infaltable: una pulsera roja contra "el mal de ojo".

Este miércoles 28 de octubre, el primer mandatario encabezó un acto en la ciudad bonaerense de Luján donde se anunciaron inversiones en la industria cervecera. Lo que llamó la atención de algunos es que al portar su micrófono, la pulsera roja aún estaba allí, en su muñeca. Estuvo a lo largo de todo 2020, durante la campaña y antes también. Incluso la portaba en los tiempos cuando era duramente criticado desde el cristinismo más duro.

No son pocos los que en las redes sociales suelen comentar sobre la pulsera hipotetizando no sólo sobre su origen sino sobre a quién estará dirigida la presunta "protección".

El mal de ojo es una de las supersticiones más antiguas que lograron llegar a nuestros días. En tiempos anteriores se solían usar amuletos de forma ocular, aunque su portación se fue simplificando a una cinta de color vistoso, siendo el rojo el más extendido en Latinoamérica. Esta nota no pretende ser un estudio en profundidad sobre el tema, dado que ya se ha escrito profusamente desde la antropología, la etnografía, la psicología, entre otras áreas de estudio.

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Alberto Fernández y su pulsera roja.
27 de noviembre de 2019. Alberto Fernández, junto a Eduardo Duhalde, dejó reloj en la mesa pero no la pulsera. (Foto: Twitter Alferdez)

¿Una mirada maliciosa puede provocar un dolor de cabeza? Es una de las alternativas que no descarta, por si acaso, el Presidente quien en agosto de 2019, contó la anécdota ante una consulta durante un evento del Grupo Clarín en el MALBA.

"Hace como dos años, estaba en un acto en Villa Lugano. Terminó el acto y bajé a hablar. Había un grupo de vecinos y les dije que tenía dolor de cabeza. Una señora se me acerca por atrás y me dice 'te hicieron el mal de ojos'. Y se fue la señora", recordó.

Ante la pregunta -entre risas- de si la autora del presunto maleficio "no habrá sido Cristina", el entonces candidato negó el chascarrillo pero corrigió la posible fecha de la historia: "Habrá sido hace tres o cuatro años".

Y siguió: "Entonces volvió la señora. Y me dijo 'ponete la cinta que te vamos a resolver el problema del mal de ojo'. Y la verdad es que detesto la cintita, pero a ver si tiene razón la señora".

"No vaya a ser cosa que tenga razón, así que ahí sigue, ahí sigue", concluyó el relato.

VIDEO: Seminario organizado por el Grupo Clarín en el MALBA