"Ladrones comunes estuvieron en nuestro campo", dijo Etchevehere

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Casa Nueva quedó como una casa vieja. La casa tomada es una casa muy dañada. Cuando volvieron a ingresar, los Etchevehere que fueron reconocidos por la Justicia como propietarios encontraron todo

tipo de daños.

Luis Miguel Etchevehere calificó de "ladrones comunes a los ocupantes que estuvieron en nuestro campo". Y relató que desaparecieron efectos personales de su padre Luis, como cuchillos de una colección personal, vajilla antigua, todo tipo de objetos pequeños, pero de valor y hasta recuerdos como juguetes de madera, confeccionados por un reconocido artesano regional.

“En el perímetro de la casa principal, rompieron barandas, celosías de las ventanas, por las que entraron, ya que no contaban con las llaves para ingresar. También revolvieron y dañaron la casa del personal que vive aquí, buscando las llaves para acceder a todos los espacios”, dijo el ex ministro de Agroindustria.

Luis Miguel Etchevehere volvió a entrar a "Casa Nueva" asa después que los usurpadores fueron desalojados por la Policía de Entre Ríos. Foto: JUAN JOSE GARCIA

Luis Miguel Etchevehere volvió a entrar a "Casa Nueva" asa después que los usurpadores fueron desalojados por la Policía de Entre Ríos. Foto: JUAN JOSE GARCIA

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Aseguró también que los ocupantes hasta utilizaron vigas de madera como leña, en los reiterados asados que se hicieron allí durante los 14 días en los que estuvieron junto a Dolores Etchevehere, la integrante de la familia que se adjudicó derechos sobre ese establecimiento, hasta que el jueves la Policía efectivizó el desalojo ordenado por la jueza María Carolina Castagno.

“Digo que son ladrones, porque no sólo nos robaron a nosotros, sino también a quien los financia, porque de acuerdo a testimonios de comerciantes de Santa Elena, donde realizaron compras, gastaban por un monto determinado y pedían comprobantes y tickets por un precio final mayor”, refirió Etchevehere.

Un día después de recuperar la posesión, los tres hermanos varones Etchevehere tratan de reconstruir lo dañado en la casa y retiran efectos personales de los usurpadores. También realizan un inventario para determinar que és lo que falta.

“El estado en el que quedó todo es el de un lugar en el que permanecieron personas que tienen desprecio por las pertenencias de los familiares de su amiga y quien les permitió ingresar. Desprecio por los animales que dejaron morir por desconocimiento en el trato y desprecio por quienes trabajan en el campo, ya que dejaron sus huellas de maltrato al personal de la estancia, que tuvo que soportar todo tipo de abusos de autoridad, mientras los usurpadores estuvieron en nuestra propiedad”, relató a Clarín.

En la huerta se habían plantado plantines de perejil.Foto: JUAN JOSE GARCIA

En la huerta se habían plantado plantines de perejil.Foto: JUAN JOSE GARCIA

El casero Omar Barreto dijo que a él y al resto del personal los mantuvieron "alejados del perímetro que delimitaron los nuevos ocupantes. Impedían que realicemos las tareas habituales de mantenimiento en la casa y el jardín de la estancia".

Como consecuencia de eso, explicó, "no nos dejaban pasar,observábamos los daños que estos hacían, pero no podíamos opinar ni intervenir. Por eso se murieron animales, un carnero y ovejas de una majada pequeña que está en un lote cercano a la casa, porque los pasaron a una pastura de alfalfa, alimento que no es para estos animales, y les ocasionó un empaste”.

Etchevehere dijo que dejaron “mugre, mal olor en sábanas, toallas, en los baños. En el patio de la casa, no sólo cavaron para hacer una plantación que pretendía ser una huerta sino que además, dejaron un hueco al sacar tierra para hacer un horno de barro”, detalló.

Asimismo, el ex funcionario reiteró la preocupación de productores agropecuarios que desde otras regiones del país le hicieron llegar sus "manifestaciones en torno a la desprotección existente en zonas rurales y pequeñas localidades".

Aseguró que "minifundistas, que tienen unas pequeñas cantidades de hectáreas en producción y que son en la mayoría de los casos, parte del acervo cultural del campo y del arraigo de las familias que por generaciones mantienen sus emprendimientos productivos, expresaron el temor que tienen a ser usurpados, por personas que quieren tomar lo ajeno".

Y concluyó con una fuerte acusación: "Es gente que quiere apropiarse de lo que no les pertenece, porque de otra manera nunca accedería. Entre otras cosas, porque no trabajan”, refirió.

Desde Santa Elena, Entre Ríos