Texto de Martín Seré

Era uno de esos atardeceres que no se puede creer que existan. El sol, en un último esfuerzo, tornaba casi púrpura las sierras del Cullín Manzano. La

Prevención y constancia. Dicen los que saben que esa es la única manera de terminar con los piojos, estos molestos bichitos que se reproducen a toda velocidad en las cabezas de